Entrevista a Scott Dillard, organizador de la Conferencia de Otoño de Gay Spirit Visions (GSV) de 2014

Scott Dillard

Scott Dillard es, desde hace varios años, miembro activo de Gay Spirit Visions (GSV). Este mismo año (2014) fue el organizador de la Conferencia de Otoño celebrada el pasado mes de septiembre en The Mountain, Carolina del Norte, USA.

Hola Scott, un placer y un honor tenerte con nosotros hoy. ¿Qué les dirías a los seguidores de MindfulGay sobre Gay Spirit Visions (GSV). ¿Cuál es su objetivo prioritario?
Gay Spirit Visions tiene como fin principal convocar tres veces al año (primavera, invierno y otoño) reuniones dirigidas a hombres que aman a otros hombres y que se encuentran en un camino espiritual.

¿Cuántos años lleváis reuniéndoos, primero una vez al año (en otoño), y luego tres (en invierno, primavera y verano) ¿Por qué era tan especial el encuentro de este otoño?
Llevamos veinticinco años reuniéndonos en otoño, y más recientemente también en invierno y primavera. Este otoño era una ocasión especial porque celebrábamos el veinticinco aniversario de Gay Spirit Visions, lo que nos brindaba una oportunidad para hacer balance y reflexionar sobre el camino recorrido, el lugar en donde nos encontramos y adónde queremos ir.

Siempre os habéis reunido en The Mountain, en las montañas de Carolina del Norte. ¿Piensas que la energía tan especial del lugar facilita que las reuniones sean tan especiales?
Yo tengo una relación de muchos años con The Mountain; había sido miembro del claustro de profesores de la Escuela de The Mountain para líderes congregacionalistas, y fui incluso decano. Es una escuela de liderazgo para líderes laicos de la Escuela Unitaria Universal. Durante años dirigí también un grupo de actores que venían a The Mountain, para participar en talleres de “new performance”. Debo subrayar que The Mountain es, en efecto, un lugar muy especial, abierto a grupos muy diversos. La propia misión del lugar incita a amar a cuantos llegan al centro de retiro, lo que unido a la belleza del entorno natural en que se encuentra hace que se trate de un lugar especial, y sagrado. Creo que, además, GSV transmite al lugar nuestra energía, una energía propia y especial.

Muchos de los hombres que acuden a las reuniones vienen de los estados de Georgia y Carolina del Norte. Algunos de ellos viven aislados en pequeñas comunidades. ¿Contribuye ese hecho a reforzar la sensación de comunidad y hermandad?
Pienso que, con independencia a su origen, todos los hombres que nos visitan se sienten parte de una comunidad de hombres que trasciende las barreras geográficas. Estoy seguro de que para hombres que viven aislados en comunidades muy pequeñas, tener acceso a un lugar de reunión que los sitúa en el centro del universo, y no en los márgenes de las pequeñas comunidades en las que viven, es un regalo del cielo.

¿Podrías contar a los lectores qué tipo de actividades podrán realizar si se deciden a ir a una reunión de Gay Spirit Visions?
En una reunión de otoño lo normal es que un ponente invitado hable sobre el tema principal de la reunión. Luego, los participantes se reparten en pequeños grupos que se reúnen durante el tiempo que dura la conferencia para procesar la información y las experiencias vividas. Siempre hay un baile y un espectáculo, un talent show. Suele haber talleres para elegir, paseos por el laberinto, y talleres ofrecidos de forma espontánea por los participantes.
Obviamente, las reuniones de invierno y primavera son algo diferentes: más breves que la de otoño y con su propio sabor. La de invierno es más contemplativa, más meditativa, y la de primavera tiene una estructura más flexible y unas actividades que van cambiando.

La espiritualidad constituye una parte importante de las conferencias de GSV. ¿Son todos los hombres, sean de la religión que sean, incluso los que no creen en nada, acogidos por igual? 
No importa cuál sea su religión o su camino espiritual, todos los hombres son bienvenidos a la conferencia. Venimos de muchos credos y de muchas trayectorias diferentes, y nos reunimos para aprender unos de otros y apoyarnos mutuamente mientras vamos buscando significados y la conexión.

Entiendo que Gay Spirit Visions es una asociación sin ánimo de lucro, y que los hombres que participan en la organización y planificación de las distintas actividades lo hacen de forma voluntaria y completamente altruista. ¿Es así?
En efecto. Se trata de una organización gestionada en su totalidad por voluntarios. Hay un consejo que regula y supervisa el funcionamiento administrativo del grupo y planifica las diferentes reuniones. La duración de los cargos es limitada en el tiempo, y las personas que los ocupan son luego sustituidas por otros miembros de GSV. Además, hay un gran número de comités integrados por hombres que viven en diversos puntos del país y que contribuyen al éxito de las reuniones encargándose de diversos aspectos de las mismas, como los diferentes rituales, la decoración, espectáculos y los grupos de debate.

Para ti, y para los demás participantes a la reunión, ¿qué ha supuesto contar con John Stasio, fundador de Easton Mountain, como conferenciante invitado?
Estoy encantado de haber podido tener a John entre nosotros y de que fuera nuestro conferenciante invitado. Conocí a John hace unos años en una conferencia de líderes espirituales gay, y más tarde tuve la suerte de presentar una actuación en el centro de retiros que dirige, Easton Mountain. Curiosamente, John estuvo también en mi ordenación como ministro inter-denominacional en la ciudad de Nueva York. Estaba planteándose ir al mismo seminario en el que me graduaba, y cuando asistió a la ceremonia no sabía que yo me estaba ordenando. Cuando decidí que el tema de la reunión de otoño sería ‘comunidad’, John fue la primera persona a quien pensé invitar como conferenciante, ya que lleva muchos años viviendo en comunidad en Easton Mountain. La respuesta que he tenido del resto de participantes a la reunión ha sido muy positiva. John nos habló de corazón a corazón, forzándonos, incluso, a plantearnos objetivos mayores y más ambiciosos como organización.

Han transcurrido ya unos días desde el fin de la conferencia, ¿qué sentimientos y recuerdos guardas en ti después de haberla organizado?
En la mente me queda una imagen que se produjo al final de la reunión. Había un hombre joven que trabajaba de voluntario en The Mountain y que vino a la reunión de despedida. En un momento dado, mientras guiaba al resto de participantes para formar una espiral humana, vi, desde el centro de esa espiral, que aquel chico me observaba y que estaba tan emocionado con lo que estaba viviendo que lloraba y sonreía al mismo tiempo. Le cogí de la mano mientras cantábamos y le dije al oído “Todo va a salir bien”. Mirándome, afirmó con la cabeza, y a través de sus lágrimas me sonrió. Eso es, para mí, lo que GSV representa: un lugar donde nos rescatamos los unos a los otros del aislamiento y la soledad, y donde ayudamos a otros hombres a sentirse realizados y vivos. Aquel joven me hizo sentir, en aquel momento, que había hecho bien mi trabajo. Había reservado para él un espacio al que entrar y donde ser abrazado y amado por sus hermanos. Estaba en su casa.

Muchísimas Gracias Scott por tu tiempo. Ha sido un verdadero placer tenerte con nosotros.